Primero veremos la diferencia entre el DDCE y un sistema convencional

El avance tecnológico respecto a los sistemas convencionales radica en el hecho de que, mientras el dispositivo DDCE realiza una compensación del campo eléctrico existente en su entorno, cada vez que aquel sufre una variación, por muy pequeña que sea, situando la saturación del campo eléctrico en esta zona, por debajo del límite que pueda provocar la rotura del dieléctrico del aire. Esta compensación constante, sucesiva y/o secuencial (en función de las variaciones de campo existentes en la zona) y en tiempo, que realizará el DDCE, nos garantizarán la no generación del trazador ascendente, apareciendo efectos de fuga de corriente constantes y de intensidad baja y no peligrosa, a tierra.

Por otro lado, los sistemas convencionales realizan una compensación del campo eléctrico de forma inmediata, o sea, en microsegundos, cuando existe una diferencia de potencial aproximada entre el trazador descendente y el trazador ascendente que generan, de unos 500 KV. Al aparecer el impacto de rayo sobre el captador, se generarán diferentes efectos eléctricos (fugas de corriente de intensidad muy alta y peligrosas) y electromagnéticos sobre el mismo captador y sobre la estructura que protegen que, dependiendo de la intensidad que transporte el rayo (hecho que nunca sabemos de antemano), generarán destrucciones sobre la instalación protegida y/o daños a personas y/o animales, de consecuencias impredecibles.

Por tanto, los dos sistemas (DDCE y sistema convencional) realizan una compensación del campo eléctrico y son sistemas captadores pasivos.

El DDCE cumple con los requisitos marcados por las normas UNE-EN IEC 62305 y con el CTE (SU8), así como las normas en las que está certificado, por ser UN SISTEMA CAPTADOR PASIVO y tener el mismo principio de funcionamiento que un sistema convencional, o sea, la compensación del campo eléctrico existente en su entorno. La única diferencia es el tiempo de compensación, mientras el DDCE lo hace de forma continua y cada vez que el campo sufre una variación en su entorno, el sistema convencional lo hace en un instante cuando la diferencia de potencial entre éste y el trazador descendente que sale de la nube es de aproximadamente unos 500 KV.